martes, 6 de noviembre de 2012

El punto justo y exacto de temperamento...

Hola a todos!

Después de algo de tiempo, me dispongo hoy a abriros otra parte de mí, una un poco menos dulce de la que ya conocéis. Y es que detrás de esta mente golosa, amante de la música y la ropa de bebé, hay un alma temperamental al 200%. Temperamento que me permite vivir con intensidad, más negativo que positivo en la mayoría de las ocasiones, temperamento que me hace sufrir más, llorar más, enfadarme más, y gritar más, mucho más. Soy más gritona de lo que me gustaría... En esto no solo contribuye mi temperamento, también mi garganta de pito y decibelios al por mayor.

La gente siempre me ha visto como un caballo salvaje y desbocado, siempre me ha tachado con esa parte negativa de mi temperamento. Con el tiempo voy descubriendo que achaqué a ese temperamento las cosas desafortunadas que pueden ir pasando a lo largo de una vida. Y las achaqué en la búsqueda desesperada de alguna explicación.
Creo que es ese el gran error de la vida: creer que hay una regla aplicable a todos los aspectos de la misma. La vida no es ciencia, no es informática, no es matemática, no son ceros ni unos ni ninguna otra cosa formal. Ni yo ni nadie debe pretender encontrar una regla, ni un millón de reglas, que sirvan para aplicarlas para que la vida te sonría. Y eso es lo verdaderamente extraordinario de la vida: vivirla, sin más regla que esa.

Intentando inhibir mi temperamento, creyendo que debía hacerlo, conseguí ver el mundo desde fuera... El no poder responder lo que quería o como quería me hacía sentir que estaba detrás de una mampara de cristal, viendo pasar la vida desde un punto de vista externo. Es como cuando sales de noche y no bebes... Todo lo que descubres. Pues parecido.

Esto me ha proporcionado cierta serenidad, cierta paciencia que antes mi temperamento me impedía sentir. Ver las cosas con tiempo, pensarlas, madurarlas... El tiempo siempre es buen consejero.

Pero esa "auto-represión" también tenía un efecto secundario: quedarme con ganas de decir muchas cosas. Esto desembocó en cierta frustración, incontenible a veces, que desembocó, a su vez, en varios estallidos de temperamento como si de una olla a presión se tratase.

Resultado: un punto intermedio. Contestar cuando haya necesidad, previa meditación y maduración. Y lo más importante: teniendo como prioridad el respeto a la otra persona. ¿Cuál es el respeto? Siempre tomarte un poco menos de confianza de la que ella se toma contigo.

A toooda esta reflexión he llegado, principalmente, porque hace algunos meses que me siento muy mal con un tema. Y es el siguiente: quiero tener mi propia empresa. Cuando descubrí este mundo tomé una decisión: quería dedicarme a eso. No quería aprender a hacer tartas para comérmelas o hacérselas a Nenitos, no; no era suficiente. Tampoco quiero hacer 5 tartas al mes para ganarme un sobresueldo, no; tampoco es suficiente. Después de estar matriculada en 2 carreras, en el conservatorio, de tener mi ciclo de Grado Superior, de trabajar en El Corte Inglés, de trabajar en la noche, de vender seguros, de trabajar como charcutera... Después de tener a dos pequeñitos que dependen tanto de mí, para el resto de la vida. Supe, en una chispa de nanosegundo, que este debía ser mi destino. Quiero tener mi propia empresa, quiero vender mis dulces y mi ilusión a las personas, quiero trabajar fiestas, quiero enseñar este mundo a todo aquel que quiera aprender... Quiero dedicarme a esto, porque esto supone el perfil de mi vida profesional que siempre estuvo ausente.

En ese preciso instante, empecé a estudiar, investigar, gestionar, pensar, inventar, preguntar... Y hasta el día de hoy. En estos pocos meses el trabajo no ha sido poco: tartas, cursos, tiempo y más tiempo en internet, en blogs y youtube, en tiendas online, y una inversión económica que no quiero ni ajustar para que no me termine de dar el patatús. Además son Nenitos, además es la casa, la ropa, la comida de cada día, además es el tiempo que debo dedicarle al Cari, que debo dedicarme a mí, para no dejar de estar mentalmente saludable, claro.

En esa carrera a fondo de meses, he de admitir que es mucho el camino recorrido: en el mundo de los locales de alquiler, en el mundo de la gestión (que sigue siendo el verdadero desconocido), en el mundo de la repostería creativa, en el mundo de los clientes, mundo del que no me puedo quejar, ya que les debo todo y me faltará siempre vida para agradecerles su confianza en mis cositas.

Pero hay veces que me veo como al principio: sin nada. Y es en esas ocasiones en las que me encuentro con "alguien" (consideramos "alguien" a cualquier persona: familia, no familia, amigo, no amigo, conocido, no conocido, etc... CUALQUIER persona), que me pregunta por las tartas, por los cupcakes, por "los pasteles". Yo no puedo evitar poner la cara de millones de ilusiones, y me disparo a hablar, y abro mi corazón sin darme cuenta, y digo que quiero local, y que quiero establecerme, y que voy a ir a la feria de Barcelona, y... Me vengo abajo cuando les veo las caras. He escuchado tales cosas como "déjate de ferias, que es muy pronto", "yo creo que vas muy rápido", "como está la cosa no se puede montar nada", "¿Y qué vas a hacer con los niños?" (esta última es mi favorita... y es que todas las mujeres trabajadoras los dejan bajo un puente el tiempo que están trabajando, verdad?????)

Ahora me miro y me veo un poco tonta aguantando el tipo e intentando dar explicaciones para convencer a "alguien" de mi decisión. ¿Es que, a caso, necesito la aprobación de "alguien" para tomar una decisión? ¿Me va a financiar "alguien" mi proyecto? ¿Va a quedarse "alguien" con los niños, quizás, mientras yo trabajo para ganar dinero para mi familia?
Ahora, también doy gracias a haber tenido reprimido mi temperamento. Ahora mismo podía tener 50 amigos menos en facebook de lo contrario.

Y, aquí está el fin de este post, informar de que se levanta el toque de queda: a partir de ahora voy a contestar a todo aquel que se tome ciertas licencias a la hora de opinar y/o aconsejar, sobre todo en este tema.

Porque no tengo la necesidad de que "nadie" apruebe lo que quiero hacer, "nadie" va a tener que pedir un crédito que no sabe si va a poder pagar siempre, ni va a pagar mi billete a Barcelona, ni los impuestos de mi negocio, "nadie" va a cuidar a Nenitos mientras yo esté trabajando, "nadie" se tiene que preocupar de que mi negocio sea o no rentable (consideramos "nadie" a cualquier persona: familia, no familia, amigo, no amigo, conocido, no conocido, etc...).

A pesar de todos los pesares (todos) estoy convencida de que lo conseguiré, de que lo conseguiremos; porque soy valiente, porque quiero trabajar, porque me puede tanto el entusiasmo que se me va la vida en ello, porque estoy decidida. Y no necesito nada más (excluyendo capital, claro está!). Esto sigue adelante, y en un futuro será realidad.

Bueno, después de este super post que puede sonar un poco a bronca-amenaza, os dejo algunos trabajitos dulces para que no nos quedemos con mal sabor de boca... Son fotos del móvil, de trabajo que no me ha dado tiempo de hacer fotos más profesionales (eso si es que mis fotos pueden llegar a considerarse profesionales en algún momento).


Rayo McQueen en proceso, para una super tarta de cumpleaños para Rafa.


De las cositas más "especiales" que me han encargado, este bichejo haciendo surf! jjaja Con todo el amor para Fran de su amada Cristi.


Carrot Cake con forsting de queso para mi Tatá, está de vicio!!! Pongo la receta en otro post.


Galletas de Halloween!!!


Escudo del Barcelona (en proceso) para primo Abelardo. La tarta quedó espectacular, era un super campo de fútbol... Aún espero que Carmen (madre de la criatura) me pase las fotos, ojalá lo haga algún día! Eh, Carmen!


Cupcakes del monstruo de las galletas.


Tarta para Juan, es monísima verdad?


Cupcakes para Susana, maestra de educación Especial. Se los regaló su amiga Irene para su cumple. A Susana le encantaron y me dijo que estaban buenísimos!


Cupcakes para mi casa. Básicamente nos comemos uno cada uno y el resto los reparto, ganando mi hermano por goleada... jajajja

Bueno, hasta aquí las tomas falsas. Esta semana tengo mucho trabajito, así que prometo fotitos, lo que no sé es cuándo...

Gracias a todos, todos y todos por estar ahí leyéndome, siempre, pero especialmente hoy.

Millones de besos, muakkkksss!!!